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	<title>Articulos &#8211; Club Montaña Pirineos &#8211; Zaragoza</title>
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	<title>Articulos &#8211; Club Montaña Pirineos &#8211; Zaragoza</title>
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	<item>
		<title>Camiseta OS2O a la venta hasta el 26 de mayo</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/2026/05/13/camiseta-os2o-a-la-venta-hasta-el-24-de-mayo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Morte Azorín]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 May 2026 06:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias del Club]]></category>
		<category><![CDATA[camiseta]]></category>
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					<description><![CDATA[Se vuelve a poner en preventa la Camiseta OS2O exclusiva para Socios del Club Montaña Pirineos hasta el próximo 26 de mayo. No te quedes esta vez sin ella y reserva la tuya.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Se vuelve a poner en preventa la Camiseta OS2O <strong>exclusiva para Socios</strong> del Club Montaña Pirineos hasta el próximo 26 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No te quedes esta vez sin ella y reserva la tuya.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.clubpirineos.es/producto/camiseta-club-montana-pirineos-os2o/"><img decoding="async" width="150" height="46" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2024/10/image-2.png" alt="" class="wp-image-42018"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="703" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos-1024x703.jpg" alt="" class="wp-image-49765" style="aspect-ratio:1.4566570348966437;width:664px;height:auto" srcset="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos-1024x703.jpg 1024w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos-300x206.jpg 300w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos-768x527.jpg 768w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos-600x412.jpg 600w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/CamisetaClubMontanaPirineos.jpg 1170w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Screenshot</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Proyección del audiovisual OJOS DEL SALADO (6.891 m)</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/2026/05/11/ojos-del-salado-6-891-m/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sonia Linacero Tejadas]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 11:42:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias del Club]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Varios]]></category>
		<category><![CDATA[Desierto de Atacama]]></category>
		<category><![CDATA[Ojos del salado]]></category>
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					<description><![CDATA[Hace unos meses os relatamos un resumen de la expedición, el cual tenéis más abajo. Ahora llega el momento de desvelar los detalles de una aventura de naturaleza y montañismo vivida a lo largo de un recorrido por una nutrida colección de los variados ecosistemas chilenos. De la extrema aridez de Atacama a la exhuberancia [&#8230;]]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="817" height="1024" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-817x1024.jpg" alt="" class="wp-image-51485" srcset="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-817x1024.jpg 817w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-239x300.jpg 239w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-768x963.jpg 768w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-1225x1536.jpg 1225w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785-600x752.jpg 600w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/1000235785.jpg 1276w" sizes="(max-width: 817px) 100vw, 817px" /></figure>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">Hace unos meses os relatamos un resumen de la expedición, el cual tenéis más abajo. Ahora llega el momento de desvelar los detalles de una aventura de naturaleza y montañismo vivida a lo largo de un recorrido por una nutrida colección de los variados ecosistemas chilenos. De la extrema aridez de Atacama a la exhuberancia de los bosques patagónicos. De la ausencia casi absoluta de vida en las altas cumbres, a la proliferación que provocan las corrientes marinas ricas en nutrientes. Cóndores, guanacos, vicuñas, vizcachas, ballenas, lobos marinos, pingüinos&#8230; Todo ello en un elaborado audiovisual que te transportará a la otra parte del mundo. ¡No te lo pierdas!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Resumen de la expedición</strong>: La montaña más alta de Chile, la segunda de América y el volcán activo más alto del mundo. Situado en el desierto de Atacama, el más árido de cuántos existen, su ascensión requiere una logística bien planificada, especialmente por la necesidad de acarrear agua.</p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">Encargamos a una agencia local la organización de la expedición, basada en un programa de adaptación escalonada a la altitud y en la aportación de los suministros de alimentación y alojamiento necesarios.<br>Casi desde el principio nos vimos sorprendidos por modificaciones del programa, en principio poco preocupantes. No se puede decir lo mismo de la alimentación, que flojeaba en cuanto a cantidad y variedad. Problema que, lejos de subsanarse, iba empeorando paulatinamente.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-49831" srcset="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-1024x576.jpeg 1024w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-300x169.jpeg 300w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-768x432.jpeg 768w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-1536x864.jpeg 1536w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db-600x338.jpeg 600w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ff4d6a9f-c53c-439a-b0f0-ba502ecb84db.jpeg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Habíamos satisfecho una importante suma de dinero y lo que recibíamos a cambio era a todas luces insuficiente. Escasez de comida y agua, tiendas en mal estado, falta de comunicación (salvo cuando nos la ofrecían amablemente otras expediciones), uso de refugios libres sin disponibilidad garantizanda… Resumiendo: buena parte de los servicios que recibíamos no los aportaba la agencia (pero sí que los había cobrado).<br>Es asumible que la alimentación en los campos de altura sea precaria, pero en los campos base debe ser completa porque el rendimiento físico depende de ello.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="338" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_1.jpg" alt="" class="wp-image-49832" srcset="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_1.jpg 600w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_1-300x169.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tras realizar algunas actividades de aclimatación, incluyendo la ascensión al San Francisco, de 6.016 m de altitud, se plantea el ataque final.<br>Estamos en el paraje denominado Atacama (5.250), con un viejo contenedor como única instalación de apoyo. Existe otro campo de altura llamado Tejos (5.820) donde en otros contenedores solo pueden dormir siete personas y desde donde es aconsejable lanzar el ataque.<br>Como la agencia no nos proporcionaba sitio allí, decidimos lanzar el ataque desde abajo, Atacama, y acometer un desnivel de más de 1.600 m.<br>Casi sin dormir, iniciamos la ascensión sobre la una de la madrugada. En un par de horas nos plantamos en Tejos y, entre algo de descanso y preparativos, nos dieron las cinco y reanudamos la marcha.<br>De todas las variables involucradas solo parecía haber dos fiables: nuestro estado de forma y aclimatación por un lado y la previsión meteorológica por el otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:27% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="621" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_3-2.jpg" alt="" class="wp-image-49840 size-full" srcset="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_3-2.jpg 400w, https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_3-2-193x300.jpg 193w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las primeras luces del alba nos sorprenden rebasada ampliamente la cota 6000, el paso se hace más lento por la altitud y la gravilla de la senda.<br>Tras un cambio de pendiente, entramos en el cráter y la monotonía del paisaje es sustituida por un conjunto de heleros y paredes que aportan vistosidad y emoción. Vemos la canal que nos dirigirá a la cresta somital; es momento de equiparse con el arnés y de intensificar la concentración. Se nota la altitud; curiosamente, las pausas obligadas por los pasos de escalada suponen un alivio.<br>Escalada vertical en algún momento, pero con cuerdas fijas para asegurarse, roca noble y dificultad escasa. Aun así, prohibidos los errores. Ganamos la arista, se alivia la pendiente y alcanzamos la mitad del objetivo: la ansiada cumbre. Celebración, fotos, banderas… y a pensar en la bajada. Conscientes del riesgo, la concentración era máxima. Luego no fue para tanto. Llegados a la pedrera de la base de la arista, urgía continuar sin pausa, por si caía alguna piedra.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div></div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El descenso con calma  pues nos quedaban muchas horas de luz. Al llegar al campo base de Atacama la cocinera se había marchado. Al parecer, se pudo acoplar a un grupo que la trasladaría a su lugar de residencia y tenía prisa porque iba a ser su cumpleaños. En el fondo daba igual, ¡porque no quedaba ni comida ni agua!<br>Aguantamos como pudimos y al día siguiente apareció la dueña de la agencia. Como podéis imaginar, la conversación fue correcta, pero tensa.<br>Hasta aquí el resumen de una expedición exitosa, con un nivel de exigencia física que se preveía alto y que lo fue.<br>Los demás pormenores y curiosidades, a su debido tiempo, los incluiremos en el audiovisual que proyectaremos en el club.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><img decoding="async" src="https://www.clubpirineos.es/wp-content/uploads/2026/01/ojosdelsalado_4.jpg" alt="" class="wp-image-49834"/></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Expedición al techo de América</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/expedicil-techo-de-amca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
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					<description><![CDATA[Nos situamos en la ciudad de Mendoza, el día 7 de enero, con bastante calor y con la emoción de pisar, por vez primera, aquellas tierras tan lejanas. La idea que habíamos madurado y que ahora estábamos a punto de empezar, surgió unos meses antes. Tras deliberar entre unos sitios y otros, decidimos intentar coronar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial;">Nos situamos en la ciudad de Mendoza, el día 7 de enero, con bastante calor y con la emoción de pisar, por vez primera, aquellas tierras tan lejanas.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">La idea que habíamos madurado y que ahora estábamos a punto de empezar, surgió unos meses antes. Tras deliberar entre unos sitios y otros, decidimos intentar coronar la cumbre del Aconcagua. Sin descartar su ruta normal nos mentalizábamos en un recorrido más elegante sobre un magnífico glaciar. La ruta de los Polacos sería nuestro camino para acceder a la cumbre más alta de América; sin lugar a dudas un bonito sueño que queríamos hacer realidad.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_1.JPG" alt="Image" width="500" height="375" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Arreglados nuestros permisos de entrada al Parque Natural del Aconcagua y con todos los suministros necesarios, partimos a Puente del Inca; localidad donde comienza la aproximación hacia el campo base Plaza de Mulas a 4.230 m.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Tras pasar la noche en Confluencia a 3.200 m y con el transporte de la mercancía arreglado con la compañía de Mulas de Fernando Gradales, salimos hacia el campo base.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Respirábamos libertad en este trayecto, sumergidos en una tremenda felicidad por encontrarnos allí y a pesar de lo frecuentado que era este camino en estas fechas, disfrutábamos de la soledad. Empujados por todo esto caminábamos como máquinas; cruzábamos extensas cuencas al galope. En alguna ocasión se me ocurría acelerar para ver si las mulas que habían salido temprano desde Puente del Inca con destino al campo base, no conseguían alcanzarnos. ¡En fin!, lo que la juventud es capaz de hacer algunas veces.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Llegamos al campo base y quizás, como consecuencia de este sobreesfuerzo, caigo enfermo por la altura durante 4 días. Qué angustioso es estar enfermo fuera de casa. ¿Por qué tenía que sufrir tanto?, después de todo, estaba de vacaciones. Durante esos días veía a la gente comenzar a subir por la ruta normal; me moría de envidia y me apenaba por encontrarme en esa situación; qué tremenda impotencia. Mientras tanto Luis, que se encontraba en muy buenas condiciones, había conseguido instalar el Campo 1 y aprovisionarlo.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_2.JPG" alt="Image" width="500" height="347" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Me empiezo a encontrar bien y nos preparamos para aproximarnos hacia el glaciar de los Polacos. ¿Qué sorpresa encon traríamos? Seguramente no lo tendríamos en condiciones con las continuas nevadas que había. Realmente era un verano bastante anormal, pero tener la ruta normal nevada era un buen aliciente para afrontar aquellas rampas con chulería y valor; cada cual, en la medida de sus posibilidades; las mías no eran muchas, pero ahí estaba o mejor dicho, estábamos.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">El Campo 1, instalado por Luis, había conseguido soportar un temporal; lo comprobamos cuando llegamos a él. Hasta ese momento teníamos una gran incertidumbre, en cuanto a lo que nos podíamos encontrar.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Vuelvo a tener problemas a esta altitud (5.400 m) y veo la necesidad de permanecer allí, por lo menos, un día más.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">En ese día que decido descansar y recuperarme, Luis accede a la cumbre desde el campo 1 en ocho horas; comunicando me la noticia por radio a las 13 horas; una alegría me invade y supongo que a él también. Habíamos llegado ya a la cumbre y tan solo habían transcurrido 10 días desde nuestro aterrizaje. Nos faltaba todavía culminar el plan trazado; era el glaciar de los Polacos nuestro objetivo. Quizá después del esfuerzo que había realizado Luis fuese menester retroceder y volver a analizar nuestra situación. Cuando nos reencontramos sobre las 15:30 h, nos felicitamos y seguidamente le pregunté: ¿Quieres que demos por concluido nuestro viaje? Él me contestó: No, tenemos que ir a Polacos. Yo le insistí pensando que quizá se veía obligado a proseguir por mí. Pero no era así, se encontraba tan fuerte que no vacilaba en sus respuestas; me insistía en que le dejara descansar, que al día siguiente trasladaríamos nuestro campamento al campo 2 del glaciar.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">A la mañana siguiente comenzamos el bordeo desde el campo 1 de la ruta normal hasta el campo 2 del glaciar de los Polacos. Invertimos un total de 4 ó 5 horas en este recorrido con un camino bastante pesado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Para una ascensión por el glaciar de los Polacos, será recomendable ascender al campo 2 de la ruta normal y establecer allí el campamento. Posteriormente, en un flanqueo de una hora escasa, nos situamos en la base del gla ciar; realizando la excursión a la cumbre y descenso al Campo 2 en una jornada; si la aclimatación es correcta.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Dentro de la tienda preparando la cena, dudábamos entre subir por la vía Directa del glaciar o por la normal; después de evaluar nuestra situación no quisimos tentar a la suerte y elegimos el trazado más suave, la normal.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_3.JPG" alt="Image" width="500" height="356" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Delante del glaciar, en una magnífica mañana, con un cielo absolutamente despejado y una temperatura de -15ºC, nos estamos poniendo las polainas; menuda puñeta.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Nuevamente miramos el glaciar y decidimos que no será la ruta normal el itinerario de ascenso; iremos por el centro del glaciar y después ya veremos. Algunas barreras de <i>seracs</i> nos preocupan un poco.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">El glaciar no amenaza grietas y progresamos sin encordar aunque con muchísima atención. Comenzamos a ascender por una zona más inclinada, sobre 50º; aparece hielo de glaciar, la seguridad que proporciona el mismo es notoria. Sobre 55º avanzamos seguros y decidimos no encordarnos, siendo así nuestra ascensión más rápida y, por tanto, permaneciendo menos tiempo expuestos en esta zona de seracs.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Sobre los 6.000 m tenemos al paso un serac más enderezado. Es ideal y con las condiciones del hielo me hipnotiza por completo. Me concentro, hago un vacío a mi alrededor y voy a por él; de verdad es que, a pesar de la altura a la que nos movíamos, el no llevar un peso excesivo como en los días anteriores, nos permite avanzar con comodidad. Tremenda soledad la que nos rodea y junto con la inmensidad de esta montaña nos hace sentirnos insignificantes. ¿Qué hacíamos allí? ¿Qué íbamos a conseguir con todo aquello? ¿De qué manera íbamos a acabar el día?</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Estábamos haciendo realidad un sueño. Nuestro proyecto se estaba llevando a cabo e íbamos a hacer cumbre; en algún momento cierta emoción brotaba, lo cual era molesto, pues bastante dificultosa resultaba la respiración. Nuestra marcha cada vez se hace más lenta, la altitud no perdona y son ya muchas horas las que llevábamos acumuladas. No consigo dar diez pasos en línea recta, la cabeza se me va y entonces me pregunto: ¡Si de repente sobreviene una tempestad! ¿Qué hago?; soy hombre muerto.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Afortunadamente el tiempo era extraordinario y no amenazaba ningún empeoramiento y, para colmo, casi no soplaba viento. Realmente en aquel momento éramos unos privilegiados.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/stories/varios/anuarios/anuario97_4.JPG" alt="Image" width="500" height="344" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Cuando consigo ver la cumbre, después de un hombro, está todavía bastante lejos y prácticamente no tengo fuerzas. Pero he de subir por obligación, pues la bajada es más sencilla por la ruta normal que por el glaciar.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Son las 17:15 h. cuando Luis y yo llegamos a la cumbre. Miro a mi alrededor y me tiro al suelo, me encuentro bastante mareado y no consigo enfocar bien la vista. En fin, cierro los ojos y si me alegro de algo es de que no tengo que subir más. Llegamos a lo más alto y no tenemos que sufrir más; nuestro sueño casi se ha hecho realidad, todavía nos falta bajar y llegar a nuestra tienda. Hemos tardado un total de diez horas aproximadamente en recorrer casi 1.400 m. de desnivel.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Comenzamos a descender por la canaleta y cuatro horas más tarde llegábamos a la tienda. De nuestros momentos de felicidad, aquél era uno de ellos, habíamos coronado la cumbre más alta de América y eufóricos fundíamos nieve para hidratarnos. La paz volvía a nuestro espíritu. Un espíritu guerrero que, como tal, necesitará de más batallas y siempre en sus manos estará la victoria. En esta ocasión nosotros la habíamos conseguido. Ansiosos por regresar a Mendoza, nos acostamos a dormir.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">No son solo las montañas de Mendoza lo más atractivo, la ciudad, sus gentes, parques, plazas, bares, y sobre todo los</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">helados son estupendos. Días inolvidables los que pasamos en la ciudad de Mendoza y alojados un magnífico alber</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">gue llamado Campo Base, donde además de un excelente ambiente familiar, se encuentra una variedad de na cionalidades digna de ser conocida.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">¡OJALÁ PODAMOS VOLVER MUY A MENUDO A ESTE SITIO!</span></p>
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			</item>
		<item>
		<title>El macizo de los Tatra, Cárpatos de Polonia</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/el-macizo-de-los-tatra-catos-de-polonia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
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					<description><![CDATA[Los C&#225;rpatos constituyen una desconocida cordillera de Europa central que se desarrolla a lo largo de 1.500 kil&#243;metros de longitud y se extiende desde los l&#237;mites entre Polonia y Eslovaquia (donde se encuentra el macizo de los Tatra, techo de los C&#225;rpatos en la cumbre de Gerlach a 2.655 m) hasta Ucrania y Ruman&#237;a, lugar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><font face="Arial" size="-1">Los C&aacute;rpatos constituyen una desconocida cordillera de Europa central que se desarrolla a lo largo de 1.500 kil&oacute;metros de longitud y se extiende desde los l&iacute;mites entre Polonia y Eslovaquia (donde se encuentra el macizo de los Tatra, techo de los C&aacute;rpatos en la cumbre de Gerlach a 2.655 m) hasta Ucrania y Ruman&iacute;a, lugar donde se levantan los m&iacute;ti cos Alpes de Transilvania (punto culminante en Moldoveanu, 2.543 m). En este sistema monta&ntilde;oso, de marcado car&aacute;cter alpino, nacen tres grandes r&iacute;os: el V&iacute;stula, que drena la gran llanura polaca hasta el mar B&aacute;ltico; el Dni&eacute;ster, que atraviesa Ucrania y Moldavia hasta el Mar Negro; y el Tisza, afluente del Danubio a trav&eacute;s de la depresi&oacute;n h&uacute;ngara.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_5.JPG" width="500" height="348" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Desde Varsovia (Warszawa), la sobria y gris capital polaca, o desde la hermosa ciudad de Cracovia (Krakow) deberemos viajar en bus o en ferrocarril a Zakopane, recoleta villa al Sur del pa&iacute;s, en el coraz&oacute;n de los Tatra, muy cerca de la frontera con Eslovaquia.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Zakopane (870 m de altitud), puerta del sugestivo Parque Nacional de los Tatra, es tambi&eacute;n un afamado centro deportivo invernal que cuenta con todos los servicios y posibilidades de alojamiento o informaci&oacute;n que precisemos en estas latitudes. Esta peque&ntilde;a ciudad, toda ella construida en madera, encierra en su cuidado casco urbano una peque&ntilde;a joya digna de visitar: el museo de los Tatra, recopilaci&oacute;n imprescindible del medio f&iacute;sico y de la cultura y tradiciones de esta regi&oacute;n centroeuropea a mitad de camino entre el mundo germ&aacute;nico y el mundo eslavo.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">De entre todas las actividades que realizamos a lo largo de nuestra estancia, seleccionamos en esta peque&ntilde;a rese&ntilde;a algunos de los itinerarios que se desarrollan en los denominados Altos Tatra, macizo gran&iacute;tico al Sureste de Zakopane que encierra un verdadero para&iacute;so de recortadas aristas y dif&iacute;ciles paredes surcadas por numerosas v&iacute;as de escalada (el alpinismo goza en Polonia de una importante tradici&oacute;n).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_6.JPG" width="354" height="500" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los Tatry Wysokie, como aqu&iacute; son denominados, constituyen una regi&oacute;n fr&iacute;a y brumosa surcada de innumerables y pro fundos lagos (staw), testigos del modelado de unos glaciares pleistocenos que hoy han desaparecido debido a la limitada altitud de estas monta&ntilde;as. Varias carreteras, generalmente de uso restringido dentro del parque, e incluso un telef&eacute;rico que se puede tomar en Kuznice (en las afueras de Zakopane y comunicado con autob&uacute;s, ver mapa adjunto), nos adentran en este macizo monta&ntilde;oso cubierto por densas selvas de piceas que acogen a una importante poblaci&oacute;n de oso pardo y urogallo. La picea, desconocida en nuestras latitudes (exceptuando ejemplares ornamentales), es una con&iacute;fera de gran porte que envuelve estas monta&ntilde;as en un halo de misterio y oscuridad.</font></p>
<blockquote>
<p><font face="Arial" size="-1">1. Con base en el refugio de Morskie Oko (1.046 m): accesible por la carretera que desde Zakopane se dirige a la frontera eslovaca en Lysa Polana (Valle del r&iacute;o Bialka o Dolina Bialki). Muy cerca, en el aparcamiento situado en Palenika Bialczanska (ver mapa adjunto) la carretera pasa a ser de acceso restringido, de forma que para llegar al alber gue-refugio existen dos posibilidades: a pie o en simp&aacute;ticas calesas tiradas por caballos.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El refugio se encuentra en la orilla del lago denominado Ojo de Mar (Morskie Oko). Desde aqu&iacute; se puede ascender al pico m&aacute;s alto de Polonia, el Rysy (2.499 m), en unas 4 horas. Esta cumbre es vecina del Gerlach (2.655 m), techo de los C&aacute;rpatos, situado &iacute;ntegramente en Eslovaquia.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">2. Con base en el refugio de Gasienicowa (1.500 m): accesible por sendero balizado, 1h30&#8242; a pie, desde Kuznice (2h30&#8242; desde Zakopane).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Desde este albergue-refugio es accesible la bella pir&aacute;mide del Koscielec (2.158 m.) en poco m&aacute;s de 2 horas. Tambi&eacute;n destacaremos la traves&iacute;a de la erizada cresta que se desarrolla a caballo de los picos Granaty (2.226 m), Orla Baszta (2.175 m), Wielka Buczynowa Turnia (2.182 m) y Mala Buczynowa Turnia (2.171 m), con un total de 6 &oacute; 7 horas y los pasos m&aacute;s vertiginosos o comprometidos equipados con clavijas y pasamanos. En ambos casos fenomenales vistas de los Altos Tatra y muy especialmente del valle de los Cinco Lagos, el Lodowy o Monta&ntilde;a de Hielo (2.627 m) y el Rysy (2.655 m).</font></p>
</blockquote>
<p><font face="Arial" size="-1">Para m&aacute;s informaci&oacute;n, mapas y bibliograf&iacute;a, preguntar en el Club de Monta&ntilde;a Pirineos por Luis C&aacute;ncer Pomar y Fernando Lampre Vitaller.</font> </p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_7.JPG" width="439" height="500" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cerro el Plata</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/cerro-el-plata/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
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					<description><![CDATA[Era el mes de julio e invierno en el Hemisferio Sur. En Zaragoza un tórrido calor angustiaba haciéndome sentir con más fuerza la necesidad de marchar. Sería otra vez Argentina el país elegido; recuerdos de mi visita anterior me empujaban a volver. Grandes montañas, aparte del Aconcagua y próximas a la Ciudad de Mendoza invaden [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial;">Era el mes de julio e invierno en el Hemisferio Sur. En Zaragoza un tórrido calor angustiaba haciéndome sentir con más fuerza la necesidad de marchar.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Sería otra vez Argentina el país elegido; recuerdos de mi visita anterior me empujaban a volver. Grandes montañas, aparte del Aconcagua y próximas a la Ciudad de Mendoza invaden mi cabeza, con la ilusión de acceder a alguna de ellas en condiciones invernales.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Puesto que sólo contaba con 17 días para poder realizar alguna ascensión y regresar a España, hubo que descartar el Cerro Tupungato de 6.500 m, cuya aproximación es muy larga.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Decidimos que sería el Cerro el Plata, de 6.300 m, nuestro objetivo. Queríamos recorrer su vertiente Este para llegar a la cumbre. Ésta no contaba con ninguna ascensión en invierno; no porque fuera una ruta difícil, sino porque contaba con una aproximación larga y con una pared de bastante desnivel, unos 1.800 m. Nos ilusionaba la posibilidad de una 1.ª ascensión.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_20.JPG" alt="Image" width="425" height="600" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Salía de Madrid el día 1 de julio y llegaba a Mendoza el día 2. Instalado en el albergue de Mendoza, Campo Base, voy conociendo al grupo con los que intentaré llegar a la cumbre del cerro.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Hasta el día 5 no comenzamos nuestro viaje. Durante esos días me dedico a conocer más esta magnífica ciudad. Cuenta con un inmenso parque de tremendos árboles y espesa vegetación. Es el parque del General San Martín, un sitio precioso para pasear.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Para acercarnos hacia el Cerro El Plata empleamos una furgoneta que nos transportaba a nosotros y nuestros bultos. Teníamos que dirigirnos hacia Vallecitos, centro invernal que cuenta con pistas de esquí y un hotel refugio. Unos kilómetros antes del refugio nos dejaba la furgoneta y a través de una quebrada nada transitada comenzaba nuestra aproximación.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Iniciamos la aproximación sobre las 11 h. por el valle o Quebrada de la Angostura, montando el primer campamento sobre los 2.800 m. Las condiciones atmosféricas eran extraordinarias. A pesar de ser invierno la temperatura no es demasiado baja, en torno a -1º C a las 18 h.</span></p>
<p><u><span style="font-family: Arial;">SÁBADO 6 DE JULIO</span></u></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Decidimos no madrugar demasiado y aprovechar los primeros rayos del sol para comenzar a movernos. Son las 10 h 30&#8242; cuando reiniciamos de nuevo la aproximación. Seguimos ascendiendo por el valle de la Angostura con un tiempo ex traordinario y sin encontrar trazos de sendero alguno. Se trata de un valle bastante incómodo y cerrado obligándonos a ir junto al cauce del río entre grandes bloques cubiertos de nieve y hielo. Sobre las 18 h. y comenzando ya a anochecer, vamos buscando un emplazamiento para la tienda. No es fácil encontrarlo por la estrechez y pedregosidad del valle. Tenemos que aplanar y agrandar el lugar donde vamos a dormir. Al no emplear el nido es posible entrar los cuatro bajo el techo de la tienda.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Íbamos provistos de radio y nos preparamos para establecer nuestra comunicación; señalando nuestra situación, estado de ánimo y nuestras intenciones para el día siguiente.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Conversamos con varios radioaficionados sobre su situación y los problemas de emisión o recepción. Algún problema debía de haber con las antenas cuando oíamos perfectamente a nuestros compañeros en el albergue de Mendoza «Campo Base» sin poder hablar con ellos. Pero ahí estaban los radioaficionados que hacían llegar cualquier mensaje o novedad a aquellos con los que no podíamos conectar. Nos hablaban desde localidades próximas a Mendoza como Potrerillos, Maipu, etc. Se iba extendiendo la noticia en la que dos mendocinos, un porteño y un español querían un ascenso en la cara Este del Plata. Poco a poco se iba formando una familia.</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_21.JPG" alt="Image" width="500" height="361" border="0" hspace="6" /></p>
<p><u><span style="font-family: Arial;">DOMINGO 7 DE JULIO</span></u></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Aquella noche la temperatura había descendido algo más, entorno a -10º C y nos encontrábamos a unos 3.500 m de alti tud. Sobre las 8 de la mañana comienza a salir el sol que incide directamente sobre la entrada de nuestra tienda, dándonos una magnífica vista impregnada de los colores de la mañana. Era una manera bonita de comenzar el día. Tras el desayuno, te o café con galletas y mermelada, desmontamos el campamento, preparamos las mochilas y comenzamos una vez más esa aproximación hacia la cara Este del Plata. Lentos en nuestra progresión con pesadas mochilas, repletos de energía y entusiasmo, vamos alcanzando los 4.000 m.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Adrián «Roger» de veintitrés años, Instructor de la escuela de Andinismo avanzaba con un paso firme y sólido haciendo valer aquello de «donde pongo el ojo pongo la bala». Eduardo Depettris, el más joven del grupo con 16 años, era fuerte y persistente y al que no parecía brotarle ninguna raíz de fatiga. Un buen Andinista en potencia. Marcelo Capri de 24 años se había escapado de la ciudad de Buenos Aires, embriagado por las montañas de Mendoza. Atrapado como todos nosotros por esta Naturaleza, asciende por los caos de bloques sin doblarse por nada; en varias ocasiones resbala sobre alguna piedra cubierta de hielo, levantándose del suelo como si lo hiciese de la cama, con placer y armonía. Hasta de los tropiezos disfrutábamos. Siempre dispuesto a todo y en el silencio de la noche envueltos por el interior frío de la tienda era un buen conversador. Yo el «gallego» del grupo me sentía afortunado por estar ahí, compartir aquella montaña con ellos y sentirnos unidos para conseguir el éxito. Éramos muy distintos y quizás eso nos unía más.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Conforme ascendemos vamos llegando a una zona donde el valle se ensancha y se torna más suave, aparece una llanura de piedra menuda y cerrada por impresionantes murallas. Recuerda un poco a la forma de «Playa Clucha» en el camino de aproximación a Plaza de Mulas en el Aconcagua.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Comienza a cerrarse el cielo y apenas podemos ver la esfera del Sol. El cielo anunciaba nieve aunque no de una manera intensa. Decidimos detenernos en una zona de grandes bloques aprovechando un pequeño hueco entre dos de ellos y, retorcidos los cuatro como alambres, nos protegimos de la nieve, preparando a su vez algo de comida con que fortalecernos. Nos mirábamos y tiritábamos de frío, el termómetro marcaba -12º C.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Proseguimos la marcha hasta llegar a un circo impresionante, rodeados por cumbres que sobrepasan lo 5.000 m, como el Cerro France, Cerro Negro, Lomas Amarillas; aunque el temporal no nos permite ver nuestro objetivo con suficiente claridad.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Es necesario que nos pongamos a preparar el terreno para poder asentar la tienda. Durante media hora nos dedicamos a sacar piedras del suelo; alisar y ensanchar el sitio donde vamos a dormir. Decidimos no poner el nido de la tienda y ponerlo en el suelo de aislante, para poder estar los tres con más comodidad. A pesar de todo entramos justos, realmente es una tienda de tres plazas.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">La siguiente tarea será fundir nieve; de esto se encarga Eduardo Depettris, el más joven. Durante un buen rato se dedicará a prepararnos infusiones como café, té; le observo desde el fondo de la tienda y admiro su dedicación, realmente es una tarea pesada la de fundir nieve, teniendo en cuenta el cansancio acumulado durante la ascensión y la altitud a la que nos encontramos 4.300 m.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Esperamos ansiosos la comunicación por radio de las 20 h 30&#8242;. Recibimos la llamada; es Orlando, conocido también como Yuyo. Es cabo de la policía de Mendoza y un amante incondicional de este tipo de comunicaciones. Respondemos a la llamada con un saludo y comenzamos nuestro diálogo.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Nos informan sobre el tiempo que tenemos, hablamos de nuestra situación física y anímica, que en aquel momento es excelente. Algunas preguntas sobre nuestras intenciones con respecto a la montaña y la desagradable sorpresa de la desaparición de dos jóvenes andinistas en la vertiente Sur de esta montaña; preparándose por lo tanto los diferentes grupos de rescate entre policías y amigos de los desaparecidos. Otros radioaficionados son también testigos de nuestras conversaciones. Incansablemente Héctor, que formaba parte de la serie de personas que a diario no faltaban a su cita con nosotros y que, además, actuaba de enlace para hacer llegar nuestras noticias a los familiares y amigos, puesto que radiofónicamente no recibían nuestras noticias. Esa noche nos ofrecieron un parte meteorológico que pronosticaba nevadas en la cordillera; y a pesar del cielo despejado que había quedado en ese rato de la noche, el pronóstico se cumplió y sobre la una de la madrugada empezó a nevar. Nosotros ya dormíamos en el único sitio confortable que teníamos en aquel entorno, nuestro saco de dormir.</span></p>
<p><u><span style="font-family: Arial;">LUNES 8 DE JULIO</span></u></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Nos despertamos con la tienda algo hundida por la nieve que había caído. Golpeábamos el techo para liberarlo del peso que tenía. Era desagradable hacerlo pues nuestra condensación se había congelado en el interior del techo y con los golpes ésta nos caía en la cara y en el saco de dormir, notando en la piel un frío horrible.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">En el exterior de la tienda teníamos una temperatura de -17º C y dentro disfrutábamos de unos 8 ó 9 grados bajo cero; no estaba mal la diferencia.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Dada la nevada que había caído decidimos quedarnos el día entero en este enclave, esperando la evolución del tiempo y a su vez mejorando nuestra adaptación a la altura.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;"><img loading="lazy" decoding="async" title="Image" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_22.JPG" alt="Image" width="410" height="600" border="0" hspace="6" /></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Establecimos nuestro contacto radiofónico por la mañana. Es Orlando quien comienza a enlazar con nosotros. Hacía ya un tiempo que nos manteníamos a la escucha, pues todos los radioaficionados que nos seguían llevaban un rato hablando entre ellos y de esta manera hacíamos tiempo hasta llegar nuestra hora de enlace, las 9 h 30&#8242;.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Damos nuestra situación en esa hora de la mañana, que es satisfactoria. Nos encontramos animados. El tiempo iba mejorando incluso fuera de la tienda, al sol, nos encontrábamos a gusto. La temperatura oscilaba entre -9º C y -10º C. Hablamos también, sobre cómo habíamos pasado la noche, qué noticias había de los familiares que esperaban en Mendoza un poco angustiados; algunas bromas sobre las comidas, etc. Nos preocupaba mucho la desaparición de los dos muchachos en la vertiente Sur del Cerro. Según se comentaba eran chavales bastante duros y capaces de superar condiciones adversas, el frío, el viento, la fatiga que provoca el soportar todo esto. Llevaban tres días desaparecidos sin el más mínimo rastro. Tan solo se conocían las intenciones que tenían, que eran ascender la cara Sur del Cerro el Plata. Entre tanto las patrullas de rescate estaban en la búsqueda.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Seguimos en la tienda, ya después del desayuno e incluso habiéndonos dado un paseo por los alrededores de la misma. se encontraba todo totalmente blanco de la última nevada. El ambiente se había reforzado en agresividad, lo que junto a la soledad que reinaba en el lugar me hacía sentir libre, sin dependencias ni raíces. Tan solo aquellas que daban fuerza y sostén para sentir mi espíritu montañero por encima de todo.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Sentía ser un elemento más de aquel paisaje duro, blanco, con grandes desniveles; con la impaciencia de querer continuar la progresión hacia arriba pero con la precaución de observar nuestros organismos en evolución contra el frío y la altura.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Todo era incomodidad, desde que abrías los ojos por la mañana hasta que se cerraban por la noche confiando en des cansar y no pasar frío durante la noche.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Era incómodo vestirse por la mañana, preparar el desayuno o cualquier comida; tener que fundir nieve para poder beber.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Cualquier movimiento en la tienda para cambiar de postura, para entrar y salir de ella; lo peor era tener que salir alguna noche a hacer tus necesidades y tener que abandonar el calor del saco, pero si no lo hacías no había manera de conci liar el sueño aquella noche. Dedicamos el día a dejar pasar las horas, preparamos té, comimos algunos dulces y conversamos de vez en cuando. Medio tumbados unas veces con las piernas encogidas otras, disfrutamos de aquel ambiente. Nos preguntábamos una y otra vez cuál era la suerte que habían podido correr aquellos dos jóvenes mendocinos desaparecidos.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">En algunos momentos los pensamientos que nos invadían eran los de nuestros familiares sobre todo los de Adrián «Roger» y Eduardo Depettris; era seguro que tenían una gran preocupación por nosotros teniendo en cuenta los hechos que rodeaban aquella montaña en esos días.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Los familiares de Marcelo y los míos se encontraban lo bastante lejos como para que la noticia de la desaparición de los andinistas pudiera llegar a sus oídos.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Afortunadamente el poder establecer una comunicación por radio era una gran ayuda.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Ya en noche cerrada y con el cielo despejado nos acomodamos para dormir. Decido cambiar la postura y colocar la cabeza donde los pies, de manera que tendría más anchura para la espalda; un grave error el que tuve pues los pies se me quedaron fríos y no conseguía hacerlos entrar en calor; después de varias horas de frotarme y golpearme decidí cambiar de postura y ponerme como al principio, poco después entraba en calor y seguidamente había que levantarse. ¡Menuda nochecita! y yo que pensaba dormir estupendamente.</span></p>
<p><u><span style="font-family: Arial;">MARTES 9 DE JULIO</span></u></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Son las 7 h cuando nos despertamos. Por orden nos vamos vistiendo y así continuar nuestro ascenso. Comunicamos por radio a las 8 h. Dejamos claras cuales son nuestras intenciones; dadas las últimas nevadas las dos últimas nevadas que había habido la cara Este presentaba un aspecto pesado, no era muy recomendable el introducirse en ella. La desaparición de aquellos dos muchachos nos inclina a dejar nuestro objetivo y participar en la búsqueda dirigiéndonos hacia la ruta normal.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">En la comunicación por radio, nos dicen que sobre las 10 h conectarán con una emisora de radio y que nos harán una pe queña entrevista que será oída en gran parte de la provincia de Mendoza. Soy yo quien habla por radio comentando nuestra situación y la idea que tenemos con respecto a la montaña.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Nos felicitan y nos animan en nuestra labor de búsqueda. Proseguimos nuestro camino sobre nieve blanda unas veces y dura otras. Subimos por un canalón de nieve de unos 40º que con el peso de las mochilas y las fuertes ráfagas de viento, que en ocasiones soplaban, era bastante duro. Durante dos horas ascendimos por este canalón hasta llegar a uno de los filos a través del cual llegamos a la ruta normal. La altura se hace notar, cercanos a los 5.000 m avanzamos lentos. Paramos para comer algo y recuperar el aliento en aquel ambiente polar. Tratamos de calcular lo que nos podía costar llegar hasta la ruta normal desde donde nos encontrábamos pero aquello era una ilusión. Nos costó bastante más de lo que pensábamos, ascendiendo sobre pedregales incómodos con algo de nieve, a través del borde izquierdo de un pequeño glaciar de diminutos penitentes. Nos costaba recuperarnos de los tropiezos y resbalones. El desgaste era considerable; pues Marcelo en ocasiones deliraba y jadeaba. Yo le animaba como podía pero mi situación no era tampoco muy buena. Los que mejor se encontraban eran «Roger» y Eduardo; ellos avanzaban a buen ritmo.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">En una de las maniobras que hago para animarme más, me veo obligado a tener que quitarme los guantes y en pocos segundos no siento las manos, empiezo a asustarme un poco, pero afortunadamente comienzan a recalentarse aunque el dolor que siento me hace llorar un poco.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Conseguimos llegar a la ruta normal azotados por el viento y sin poder disfrutar en su totalidad del fabuloso atardecer que teníamos. Marcelo deliraba y se tambaleaba, yo peleaba para que el abandono no me venciera. Debíamos estar sobre 5.500 m y no había un lugar por mediocre que fuese para montar la tienda y nos vemos obligados a tener que des cender hasta encontrar un sitio más o menos protegido. «Roger» carga con la mochila de Marcelo; el pobre casi no se tiene. Yo le grito para animarle y tengo la sensación de que a mí me iba a pasar lo mismo, aunque algo de fuerza me queda para resistirme y no tirarme al suelo.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Encontramos un sitio aceptable y montamos como podemos la tienda; una vez dentro, nos colocamos y rápidamente caigo dormido; como consecuencia de dormirme no ceno absolutamente nada y apenas me hidrato, notándolo a la maña na siguiente.</span></p>
<p><u><span style="font-family: Arial;">MIÉRCOLES 10 DE JULIO</span></u></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Aún no había amanecido y «Roger» junto con Eduardo Depettris se habían levantado con la intención quizá, de salir y tratar de hacer cumbre. No consiguen preparar el desayuno; el techo se ha soltado en la parte de la entrada y el aire entra y no consiguen encender el infiernillo; mientras tanto «Roger» sujeta con la cabeza el doble techo para hacer hue co. A duras penas comen algo, pero en la maniobra se han quedado helados y vuelven al saco.Marcelo ha mejorado bastante su situación; aunque tanto él como yo tenemos claro que vamos a descender. Mis condiciones no son buenas; primero noto mareos y no consigo levantarme me cuesta muchísimo esfuerzo todo; la boca la tengo muy reseca al no haberme hidratado bien esa noche, llena de costras. Las fosas nasales también se me han resecado bastante, quizá por eso escupo algo de sangre. Y sobre todo me falta agilidad mental. Tomaba la decisión de hacer algo, como preparar la mochila, y desde el momento que lo pensaba hasta que lo hacía pasaban un par de minutos. Me preocupaba mucho esta situación.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Había tenido lugar otra entrevista con la radio. «Roger» comentaba nuestra situación; nos encontrábamos muy desgasta dos con pocos víveres y combustible. En toda la parte de la montaña que habíamos recorrido no teníamos rastro de los desaparecidos.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Le preguntaban cómo era posible que dos mendocinos, un porteño y un «gallego» hubiesen coincidido en esta montaña; él respondía que debido a nuestra afición había surgido una amistad y a través de la cual nos habíamos unido con un objetivo en común, conseguir una cumbre. Y si no fuese así, por lo menos lo habíamos intentado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Ya no podíamos hacer más allí y era mejor no forzar nuestra situación. Tuvimos nuestro intento en aquella montaña; de haber conseguido ascender por la cara Este del Plata, que a pesar de no presentar grandes dificultades, unos 40º de media, hubiese sido una 1.ª ascensión nacional. A pesar de todo disfrutamos de aquella salida, que para mí fue una bue na prueba de adaptación a un entorno tan frío y tan hostil.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">Aquel día, después de desmontar y recoger el campamento a 5.000 m, descendimos casi 2.500 m de desnivel al encuen tro de los familiares de «Roger» y Eduardo Depettris quienes nos acercaron en ese mismo día a Mendoza a 700 m sobre el nivel del mar.</span></p>
<p>Eduardo Cuber</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ascensión al Mount Shasta, California</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/ascensil-mount-shasta-california/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; INTRODUCCI&#211;N Descrito por el poeta Joaquin Miller como &#34;Solitario como Dios y blanco como el invierno lunar&#34;, con sus 4.418 m es la segunda cima m&#225;s alta de EE.UU. (exceptuando Alaska) y el segundo volc&#225;n m&#225;s alto en &#34;Cascade Range&#34;, majestuosa columna de volcanes que atraviesa Washington, Oregon y el Norte de California. Formado [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><b><font face="Arial" size="-1">INTRODUCCI&Oacute;N</font></b></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Descrito por el poeta Joaquin Miller como &quot;Solitario como Dios y blanco como el invierno lunar&quot;, con sus 4.418 m es la segunda cima m&aacute;s alta de EE.UU. (exceptuando Alaska) y el segundo volc&aacute;n m&aacute;s alto en &quot;Cascade Range&quot;, majestuosa columna de volcanes que atraviesa Washington, Oregon y el Norte de California. Formado hace unos 400.000 a&ntilde;os, se compone de distintas masas volc&aacute;nicas. Se estima que la actividad volc&aacute;nica m&aacute;s reciente ocurri&oacute; hace unos 200 a&ntilde;os.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Desde siempre ha sido considerado por los indios nativos (Modoc, Wintu, Klamath,&#8230;) que viv&iacute;an a sus pies como el primer lugar en el mundo habitado por el Se&ntilde;or de los Esp&iacute;ritus del Cielo. Actualmente sigue siendo un lugar sagrado y de peregrinaci&oacute;n.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Aislado de cualquier otro relieve importante por cientos de kil&oacute;metros y con una base de m&aacute;s de 25 Km. es visible desde cualquier parte de California, ofreciendo desde su cima una panor&aacute;mica de 360&ordm; que se pierde en el horizonte.</font></p>
<p><b><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_23.JPG" width="400" height="280" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></b></p>
<p><b><font face="Arial" size="-1">MANOS A LA OBRA</font></b></p>
<p><font face="Arial" size="-1">A pesar de su belleza, no merece la pena ir exclusivamente a subir el Shasta; si bien, resulta un complemento ideal a actividades en Yosemite, ca&ntilde;&oacute;n del Colorado, Death Valley, Monument Valley, o cualquiera de la veintena de parques nacionales que encontraremos en California y en los estados lim&iacute;trofes.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Ir al Shasta no era un proyecto preconcebido. Me puse en contacto con gente del club de monta&ntilde;a de la Universidad de Berkeley, 159 Mulford Hall (CHAOS: Cicling, Hiking and Outdoor Society). S&oacute;lo cuesta 5 U.S$/a&ntilde;o (unas 750 ptas.) hacerse socio y puedes acceder gratuitamente al pr&eacute;stamo de material. Gente muy maja. Merece la pena dar un vistazo a la Universidad de Berkeley y a los Outlets (almacenes donde venden los productos defectuosos a precios inferiores, especialmente los de <i>North Face</i>).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los tres californianos hab&iacute;an planeado subir al Shasta por su cara norte, por el glaciar Withney uno de los 7 que tiene la monta&ntilde;a; es el m&aacute;s grande de California y nace entre el Shastina de 3.878 m (cima m&aacute;s peque&ntilde;a al oeste) y la principal.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Salimos de Berkeley (San Francisco) y tras unos 650 Km. de autopista (interestatal n&ordm;-5) hacia el norte, atravesando unos llanos interminables llegamos a su base; eso s&iacute;, despu&eacute;s de haber parado en medio de ninguna parte a tomar hamburguesas y cocacola. Despu&eacute;s de dormir al raso a unos 1.400 m, emprendimos la marcha hacia la base del glaciar, bastante alejada. Hasta los 2.200 m se sube por un bosque espeso sin ning&uacute;n sendero abierto. Cuando dejamos el bosque nos encontramos un paisaje lunar, tremendamente &aacute;rido. Son los restos arrastrados por el glaciar que hacen el avance un poco penoso. Los materiales del suelo son tremendamente porosos y no hay riachuelos ni lagos en el camino (hay que llevar agua para todo el d&iacute;a). Es imprescindible llevar mapa y br&uacute;jula (se puede encontrar casi todo para monta&ntilde;a/alpinismo en REI, un gran almac&eacute;n deportes de Berkeley). La tienda la instalamos a 3.000 m al lado del glaciar para disponer de agua.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El domingo nos levantamos a las 5 de la ma&ntilde;ana y, tras el desayuno, ya est&aacute;bamos encima del glaciar. Si bien la ascensi&oacute;n no es muy t&eacute;cnica, s&iacute; que es preciso llevar el equipo b&aacute;sico de progresi&oacute;n en glaciares: piolet, crampones, arn&eacute;s, cuerda,&#8230;etc. y saber usarlo. La v&iacute;a &quot;esquiva&quot; dos grandes rimayas y tras superar la pala norte, de unos 300 m con 35&ordm;-40&ordm; de inclinaci&oacute;n, se llega a la antecima. Tras unos &uacute;ltimos metros de medio agarrarse llegamos a la cima, donde firmamos en el libro y disfrutamos del paisaje (sobre todo yo, que llegu&eacute; tres horas antes que el resto de mis compa&ntilde;eros, pues iban muy despacio; uno ni subi&oacute; por mal de altura).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La bajada, primero a la tienda y luego al coche, se hizo interminable (3.000 m de desnivel). Es recomendable hacerlo en tres d&iacute;as pues as&iacute; se evita recorrer los 650 Km de vuelta cansado.</font> </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Estudio psicológico y psicopatológico en expediciones</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/estudio-psicolo-y-psicopatolo-en-expediciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://pruebas.clubpirineos.es/1997/10/01/estudio-psicolo-y-psicopatolo-en-expediciones/</guid>

					<description><![CDATA[INTRODUCCIÓN En los escasos estudios que se han realizado hasta la fecha sobre los diversos aspectos psicológicos y psicopatológicos del monta&#241;ismo (personalidad y psicopatología, motivación para la práctica del monta&#241;ismo, abordaje psicológico del monta&#241;ero para mejorar su nivel, etc.) se presentan resultados muy dispares acerca de estas facetas; por otro lado, gran parte de ellos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><font face="Arial" size="-1">INTRODUCCIÓN</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">En los escasos estudios que se han realizado hasta la fecha sobre los diversos aspectos psicológicos y psicopatológicos del monta&ntilde;ismo (personalidad y psicopatología, motivación para la práctica del monta&ntilde;ismo, abordaje psicológico del monta&ntilde;ero para mejorar su nivel, etc.) se presentan resultados muy dispares acerca de estas facetas; por otro lado, gran parte de ellos se habían realizado hace ya bastantes a&ntilde;os y/o en medios ajenos al nuestro, por lo que probablemente no sean extrapolables a nuestro momento y medio social.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El pasado 16 de Enero, present&eacute; en la Universidad de Zaragoza una tesis doctoral, cuyo título es el de este artículo, que se iniciaba hace 3 a&ntilde;os contando con el consejo y apoyo del profesor Jos&eacute; Ramón Morandeira, como muchos conocer&eacute;is, una de las máximas autoridades en materia de Medicina de Monta&ntilde;a.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Debo de agradecer profundamente, la desinteresada participación en el estudio de los monta&ntilde;eros -en especial de los 15 que pertenecen a nuestro club- que &quot;sufrieron&quot; los rigores de la investigación someti&eacute;ndose a una batería &quot;interminable&quot; de encuestas y tests psicom&eacute;tricos.</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">OBJETIVOS</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Con respecto a una muestra de monta&ntilde;eros aragoneses que habían realizado expediciones de gran altitud, sujeto del estudio, me plante&eacute; los siguientes objetivos de investigación:</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Describir sus principales características sociodemográficas (edad, sexo, geográficas, culturales, laborales, económicas).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Realizar un estudio de la personalidad de los monta&ntilde;eros, aproximándonos a la identificación de posibles rasgos de personalidad asociados a la práctica del monta&ntilde;ismo y más concretamente del expedicionario de gran altitud.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Investigar la presencia y el tipo de psicopatología en el grupo de monta&ntilde;eros para <strong>averiguar si su nivel de salud mental es mejor o peor que el de la población general</strong>.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Realizar una aproximación a diversos aspectos de relevancia psicológica en el monta&ntilde;ismo, tales como significación, importancia y repercusión del monta&ntilde;ismo -y de la realización de expediciones- en sus vidas, tipo de actividad monta&ntilde;era preferida, influencia del monta&ntilde;ismo en sus relaciones con los demás, percepción de los riesgos que conlleva su práctica, etc.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Dise&ntilde;&eacute; un cuestionario sobre motivación para la práctica del monta&ntilde;ismo, a fin de investigar las causas o razones que condicionan dicha práctica.</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">MATERIAL Y MÉTODO</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La muestra de investigación estaba constituida por 41 monta&ntilde;eros aragoneses que habían realizado expediciones de gran altitud y que presentaban un alto nivel monta&ntilde;ero general. Para obtener resultados estadísticamente significativos utilic&eacute; un &quot;grupo control&quot; de 40 sujetos no monta&ntilde;eros de similares características sociodemográficas a las de la muestra, con el fin de asegurar la rigurosidad científica del estudio. Como instrumentos de evaluación se utilizó una encuesta personal (constituida por más de 140 preguntas sobre aspectos sociodemográficos, psicopatológicos, deportivos y monta&ntilde;eros: curriculares, vivenciales y motivacionales) y 2 tests psicom&eacute;tricos de reconocida eficacia y validez: el test factorial de personalidad 16 PF-5 de Cattell (185 ítems) y el test de psicopatología MMPI de Hathaway y McKinley (566 ítems).</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">RESULTADOS</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Es difícil realizar una selección entre los resultados de un trabajo en el que se analizaron casi 1.000 ítems en los monta&ntilde;eros; intentaremos presentar algunos de los más significativos de los mismos: la reflexión sobre estos datos os la dejo a vosotros.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Con respecto a los datos sociodemográficos, la media de edad de los monta&ntilde;eros fue de 37,2 a&ntilde;os. De ellos, 37 eran varones y 4 mujeres. Sólo la tercera parte tenían hijos. Un 70% residían en medio urbano. El 80% tenían pareja estable actualmente. Sus profesiones eran muy diversas (22 tipos). Sólo el 12% estaban en paro. La tercera parte cursaban estudios. El 54% tenían estudios superiores. Su nivel económico era &quot;medio&quot; en la mayoría (59%). Sus actividades de ocio eran muy diversas, pero la principal era el monta&ntilde;ismo.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">En cuanto a sus antecedentes psiquiátricos, ninguno refirió estar en tratamiento psiquiátrico. Un tercio eran fumadores. El consumo de alcohol era muy diverso entre los sujetos: en el 27% era diario y en el 39% ocasional. El 39% eran consumidores ocasionales de cannabis y un 10% lo hacía de forma frecuente. El consumo del resto de sustancias psicoactivas era escaso. <strong>El porcentaje de monta&ntilde;eros con antecedentes psiquiátricos familiares fue notablemente menor que el de los controles</strong> (25%<em> versus</em> 55%). Los valores vitales que consideraron como más importantes fueron la familia (24% de los casos), la salud (22%) y la monta&ntilde;a (12%).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Con respecto a su práctica general deportiva, realizaban una media de 2,8 deportes por persona; tras el monta&ntilde;ismo los más frecuentes eran el ciclismo y el esquí. El deporte que más les gustaba practicar era, por supuesto, el monta&ntilde;ismo. La media de lesiones deportivas era de 3 por persona, siendo la más frecuente el esguince. Un 57% tenían ingresos económicos derivados de la práctica del deporte y en un 48% su trabajo tenía relación con el deporte.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">En la encuesta sobre práctica del monta&ntilde;ismo, refirieron una media de 20 a&ntilde;os de práctica regular del mismo. Dicha práctica actual era frecuente en las dos terceras partes y muy frecuente en el otro tercio de los casos. El número medio de días de práctica al mes era de 7,1. El 66% entrenaban habitualmente. Sólo un 12% hacían monta&ntilde;ismo en solitario. Todos estaban federados por la FEDME/FAM. Un 51% habían trabajado como guías de monta&ntilde;a y la mayoría tenían titulaciones relacionadas con el monta&ntilde;ismo. La actividad monta&ntilde;era que practican con más frecuencia, al mayor nivel y con mayor satisfacción era mayoritariamente el alpinismo. De su buen &quot;currículum&quot; hablan el que <strong>la media de &quot;tresmiles&quot; realizados era de 107 y que la media de altitud máxima alcanzada era de 7.000 m</strong>. Sin embargo son en general escaladores mediocres salvo excepciones. La media de expediciones realizadas fue de 3,8 y el número medio de días en expedición de 162.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">En la encuesta sobre aspectos vivenciales del monta&ntilde;ismo cabe destacar que la cordillera preferida para practicarlo es el Pirineo en casi dos tercios de los sujetos. Refirieron que la importancia del monta&ntilde;ismo en su vida era &quot;Bastante&quot; o &quot;Mucha&quot; en todos los casos. Un 80% respondieron que la práctica del monta&ntilde;ismo había cambiado en algo su forma de ser o personalidad (todos dijeron que &quot; a mejor&quot;). <strong>La mitad estarían dispuestos a perder un trabajo por una actividad monta&ntilde;era muy importante</strong>. La mayoría consideran más importante el tipo de actividad realizada que ascender a la cima. Casi todos prefieren practicar el monta&ntilde;ismo en grupo a en solitario. Sus relaciones con los compa&ntilde;eros de cordada eran referidas como buenas en casi todos los casos y la cualidad que más valoraban en estos era la amistad, por encima de las cualidades físicas y t&eacute;cnicas. El 70% de sus parejas tambi&eacute;n hacen monta&ntilde;a y a la mayoría les gustaría que sus hijos tambi&eacute;n. En general, existe un alto grado de conciencia y asunción de los riesgos que corren. <strong>El 70% preferiría morir en la monta&ntilde;a a de cualquier otra forma</strong>. La tercera parte han apreciado algún cambio en su funcionamiento mental despu&eacute;s de alguna expedición, y a casi todos les gustaría realizar más expediciones.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Tras el análisis del cuestionario sobre motivación para la práctica del monta&ntilde;ismo, los motivos más importantes resultaron ser factores en relación con la naturaleza y recreativos, y los menos importantes, los sociales y económicos. No obstante, existiría una amplia multicausalidad en el monta&ntilde;ismo.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Según el test de personalidad 16 PF-5, <strong>el grupo de monta&ntilde;eros estudiado presenta un perfil de personalidad medio, no patológico</strong>, con ciertas mayores tendencias que la población general a la suspicacia, el pensamiento concreto, sensibilidad, abstracción, privacidad, aprensión, apertura al cambio, autosuficiencia, tensión y ansiedad.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Según el test de psicopatología MMPI, <strong>la muestra de monta&ntilde;eros presentaría un mejor nivel de salud mental que la población general, con menores niveles de hipocondría y depresión</strong>.<!-- <BR>  --></font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">CONCLUSIONES</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">A continuación, presentar&eacute; resumidamente las principales conclusiones de la investigación; como ver&eacute;is, en muchas se contradice el pensamiento que &quot;la gente en general&quot; tiene de los monta&ntilde;eros expedicionarios:</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">Los monta&ntilde;eros expedicionarios de gran altitud estudiados presentaban un perfil sociodemográfico medio y una adaptación adecuada a su medio social</font></strong><font face="Arial" size="-1">.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El monta&ntilde;ismo es, en general, un aspecto de gran relevancia y significación en la vida del monta&ntilde;ero, obteniendo una vivencia altamente gratificante con su práctica.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los motivos más importantes para practicar monta&ntilde;ismo de nuestra muestra aún existiendo una amplia multicausalidad- fueron: &quot;Estar en contacto con la naturaleza&quot;, &quot;Divertirse&quot;, &quot;Ver bellos paisajes&quot;, &quot;Viajar y conocer otros lugares&quot; y &quot;Sentirse libre&quot;.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Del análisis de los tests psicom&eacute;tricos y la anamnesis psicopatológica se desprende que los monta&ntilde;eros del estudio presentaban un perfil medio de personalidad (con cierta tendencia a la autosuficiencia e introversión) y un mejor nivel de salud mental que la población general, si bien una ligera mayor tendencia al consumo de sustancias psicoactivas que los sujetos del grupo control.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los monta&ntilde;eros presentaban mayor tendencia a la suspicacia y al pensamiento concreto que el grupo control.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los monta&ntilde;eros se caracterizaban por una notable menor tendencia que el grupo control a la hipocondriasis (es decir, tenían una mejor vivencia de su corporalidad y menos quejas físicas), así como por mayores equilibrio emocional y madurez psicológica.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Los monta&ntilde;eros no presentaban rasgos disociales (psicopáticos) en su perfil medio de personalidad, contradiciendo este resultado la creencia popular general a este nivel.</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">En resumen, los perfiles sociodemográfico, de personalidad y psicopatológico de los monta&ntilde;eros estudiados se aproximan más a los poblacionales y deportivos generales que los de monta&ntilde;eros expedicionarios de &eacute;pocas pasadas, y no se corresponden con la idea estereotipada que se tiene en nuestro medio social acerca de este tipo de monta&ntilde;eros</font></strong><font face="Arial" size="-1">.</font></p>
<p><strong><font face="Arial" size="-1">BIBLIOGRAFÍA</font></strong></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Garrido J. Aspectos psicológicos del deportista de monta&ntilde;a. En: Morandeira J., Martínez Vill&eacute;n G., Masgrau L., Avellanas M., eds. Manual Básico de Medicina de Monta&ntilde;a. Zaragoza: Prames, 1996.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Rivolier J. Los aspectos psicológicos de la práctica del monta&ntilde;ismo. En: Richalet JP. Medicina de la monta&ntilde;a. Barcelona: Masson 1985.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Rodríguez de Armenta MJ. Modificaciones psíquicas producidas en la monta&ntilde;a. Apunts: Medicina de L&acute;Esport 1989; XXVI (99):23-25.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Ryn Z. Remarks on the personality of Polish climbers. The Alpine Journal 1974; 79 (323): 87-90.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Tappe J., Abadía T. Efectos beneficiosos del monta&ntilde;ismo en sujetos con trastornos psicopatológicos. Comunicación Congreso SEMAM, Madrid 1997.</font> </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista con Pedro Cameo</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/entrevista-con-pedro-cameo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://pruebas.clubpirineos.es/1997/10/01/entrevista-con-pedro-cameo/</guid>

					<description><![CDATA[Despu&#233;s de catorce a&#241;os como presidente del club, se despidi&#243; como tal Pedro Cameo. Nos hemos interesado en conocer algunos aspectos de este &#34;mandato&#34; y en recoger opiniones desde su experiencia. Con tal intenci&#243;n nos tomamos un &#34;diferencial de tiempo&#34; en su ajetreada agenda para conseguir esta entrevista. -Bueno Pedro, cu&#233;ntanos c&#243;mo fue ese comienzo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b><i><font face="Arial" size="-1">Despu&eacute;s de catorce a&ntilde;os como presidente del club, se despidi&oacute; como tal Pedro Cameo. Nos hemos interesado en conocer algunos aspectos de este &quot;mandato&quot; y en recoger opiniones desde su experiencia.</font></i></b></p>
<p><b><i><font face="Arial" size="-1">Con tal intenci&oacute;n nos tomamos un &quot;diferencial de tiempo&quot; en su ajetreada agenda para conseguir esta entrevista.</font></i></b></p>
<p><i><font face="Arial"><br /></font></i><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Bueno Pedro, cu&eacute;ntanos c&oacute;mo fue ese comienzo tuyo como presidente y ay&uacute;danos a repasar la historia del club.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">-Bien, te puedo decir que ser presidente fue un poco de rebote, Jes&uacute;s Rivas en su momento tuvo que optar por presen tarse a la Federaci&oacute;n, y yo, como vicepresidente y en seg&uacute;n los estatutos, tome el cargo de presidente en funciones.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Durante un tiempo de dos o tres a&ntilde;os, lo que se pretendi&oacute; fue el mantener lo hecho por el anterior presidente, en cuanto a ir trabajando en colegios de la zona, as&iacute; como potenciar algunas secciones, como la de esqu&iacute;.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Posteriormente llega un momento en el que el club empieza a ser m&aacute;s grande, y se plantean algunas metas, como por ejemplo hacer una prueba de esqu&iacute; de monta&ntilde;a de la copa aragonesa, primero en com&uacute;n con otros clubes y m&aacute;s adelante en solitario.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Con el paso del tiempo nos damos cuenta de que el club iba a m&aacute;s, y se ampli&oacute; el trabajo con colegios a trabajar tambi&eacute;n con los institutos. De hecho, como fruto de este trabajo, tenemos a la mayor&iacute;a de los monitores que hay ahora en el club.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Se empezaron tambi&eacute;n los primeros cursos de escalada, salidas a corredores, y una de las primeras salidas al exterior como club, que fue a escalar picos en Marruecos.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Yo lo que s&iacute; destacar&iacute;a ser&iacute;a el momento en el que el club se plantea dejar la margen izquierda, donde hab&iacute;a estado encuadrado hasta entonces, y asentarse en la zona centro. Con esto se logra mayor facilidad a la hora de llegar hasta la gente, y quiz&aacute;s, apoyado eso si en un trabajo de a&ntilde;os, el lograr un reconocimiento en cuanto a nivel de instituciones se refiere.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Volviendo al tema de expediciones, quiz&aacute;s sea bueno recordar c&oacute;mo se ve&iacute;a esto en los primeros a&ntilde;os, quiz&aacute;s m&aacute;s como una utop&iacute;a o algo lejano que como un objetivo a corto plazo. &iquest;Qu&eacute; nos puedes decir de esto?</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">&#8211; Pues mira, este tema empieza como salidas de amigos, y poco a poco se forma un grupo que tira bastante de esto. Posteriormente en el club, con la llegada de gente nueva, de una calidad alpin&iacute;stica destacable, se empiezan a plantear cosas que llegan ya por s&iacute; solas, aunque al principio es eso, salidas de amigos, que con los escasos medios de los que se dispon&iacute;a eran un poco como ir a la aventura.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_24.JPG" width="410" height="600" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">&#8211; Antes hemos comentado el hecho del cambio de la sede del club como un punto de inflexi&oacute;n en la trayectoria de estos a&ntilde;os, pero cu&eacute;ntanos alguna cosa que recuerdes especialmente y que se te quedara grabada en el sentido m&aacute;s positivo.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">&#8211; Quiz&aacute;s en este sentido, una de las cosas importantes, que incluso ayudaron al club a ser m&aacute;s fuerte, o conocido, fue el &eacute;xito de las semanas de monta&ntilde;a, que pasaron de ser una proyecci&oacute;n entre amigos en un colegio, a llevarla a un cine, llen&aacute;ndolo, con gente incluso en la calle. Tambi&eacute;n recuerdo el d&iacute;a en que se trajo a Renato Casarotto, en el marco de unas jornadas de escalada que se celebraban en Riglos.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">&#8211; En este sentido, &iquest;se echan de menos las despreocupaciones del club como &quot;grupo de amigos&quot;?, o a pesar de todo el trabajo que supone sacar el club adelante diariamente, &iquest;la cosa vale la pena?</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">&#8211; Hombre, a m&iacute;, que el club sea grande me gusta; demuestra que se ha trabajado y es como una recompensa, el pasar de ser un grupo de amigos a ser el club, hoy en d&iacute;a, m&aacute;s fuerte de Zaragoza, y segundo de Arag&oacute;n, con</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">unos setecientos socios, es una cosa que te agrada.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Desde luego hay m&aacute;s problemas y m&aacute;s papeleo, tambi&eacute;n los tiempos han cambiado, no es como antes, ha cambiado la Federaci&oacute;n Aragonesa, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola y, en conjunto, todo.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Yo quiz&aacute;s, lo que m&aacute;s echo de menos, y que entonces s&iacute; que me gustaba, es que todo se hac&iacute;a por amor al arte, que la gente que est&aacute;bamos nos lo cre&iacute;amos m&aacute;s o aport&aacute;bamos m&aacute;s nuestro hombro para empujar esto.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Ahora hay gente, pero se va viendo que se incorpora muy pocos a tirar del carro. Se necesita mucho este flujo de gente, con nuevas ideas y con ganas de hacer cosas, un poco para que el club se vaya dinamizando, si no, lo vas cerrando en un coto, y eso es perjudicial para el club o para cualquier colectivo.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Ahondando en esta cuesti&oacute;n, danos tu opini&oacute;n sobre el futuro del club, c&oacute;mo lo ves, y si crees que la gente va un poco a su aire y pasa de participar en las cosas.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">&#8211; Bueno, yo le veo al club un futuro halag&uuml;e&ntilde;o. Lo que pasa es que hay que saber unir o conjugar un deporte que es, de alguna manera, no tanto individual como de cuadrilla de amigos que preparan su actividad. Durante unos a&ntilde;os se han dejado de lado cosas que se hac&iacute;an antes, como llenar un autob&uacute;s, subir en el &quot;canfranero&quot;, pero no fue un problema de este club, sino de todos en general.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Quiz&aacute;s el hecho de realizar actividades demasiado concretas, hizo imposible que se llenase un autob&uacute;s. En este sentido se echa un poco de menos lo de antes, aunque por otro lado esto es mucho m&aacute;s enriquecedor, siempre que la gente que hace su actividades individualmente, lo pueda aportar al club.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">En estos momentos, el club se ha expandido, ahora es un club multiactividad, estamos metidos en diferentes federacio nes y se est&aacute;n consolidando muchas secciones. En este sentido hay futuro, siempre que no se baje el list&oacute;n, y yo creo que hay que subirlo cada vez m&aacute;s, y con eso, la cosa ira para adelante.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Una de las cosas que veo buenas es la entrada de un nuevo presidente, Rafael San Andr&eacute;s, con sus nuevas ideas, con sus nuevas metas; que puede hacer que esto se dinamice, cosa que con todo el tiempo que yo llevo, ya se hab&iacute;a derivado hacia un encasillamiento, aunque s&oacute;lo sea por la costumbre.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Hemos visto c&oacute;mo el club ha llegado a lo que es, y ah&iacute; es d&oacute;nde se ha visto reflejado un trabajo bien hecho, pero piensas que en este sentido, &iquest;se debe colgar tu camiseta en el club como la de Fernando Arcega?, o crees que hay que darle las gracias a alguien m&aacute;s.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">-No, yo creo que aqu&iacute; no hay que colgar ninguna camiseta, porque Fernando Arcega ha demostrado por s&iacute; solo que al tirar la bola mete la canasta, pero aqu&iacute; no es una labor de una sola persona, aunque tenga que figurar por ostentar la presidencia, hay detr&aacute;s un equipo que ha estado trabajando durante todos estos a&ntilde;os; cada uno en su secci&oacute;n ha desempe&ntilde;ado su cometido y quiz&aacute;s a m&iacute; me ha tocado coordinar todo este trabajo, pero uno solo no puede hacer absolutamente nada.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Antes ya hemos hablado del trabajo, seguramente tedioso, que ha habido que realizar en todo el &aacute;mbito de las instituciones, pero desde la experiencia cu&eacute;ntanos un poco c&oacute;mo ha evolucionado la cosa de un tiempo para aqu&iacute;.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">-En Arag&oacute;n siempre hemos sufrido una dejadez, un olvido, o quiz&aacute;s un desconocimiento por parte de los pol&iacute;ticos en este tema de la monta&ntilde;a. Las expediciones les sonaban raro; otras actividades que les planteabas, tambi&eacute;n; y es que con el paso del tiempo, despu&eacute;s de presentar proyectos y actividades, los pol&iacute;ticos han empezado a entender o a comprender un poco lo que vas haciendo, y luego si lo juntas con el tema de medio ambiente, desde hace unos a&ntilde;os tan de moda, que desde la CE se est&aacute; primando todo esto, parece que los pol&iacute;ticos se han abierto un poco m&aacute;s en este sentido.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">El que ahora tengamos m&aacute;s ayudas ha sido sobre todo el fruto de un trabajo y una forma de demostrar que no pueden realizar una actividad si t&uacute; no est&aacute;s por medio. Eso llev&oacute; a una &eacute;poca de abundancia, cuando no ten&iacute;an problemas de conseguir dinero para todo tipo de proyectos, y ahora estamos en una &eacute;poca de vacas flacas, en el sentido de que los di neros van muy justos, se trabaja en m&aacute;s o menos lo mismo, no hay muchos proyectos novedosos. Ahora a los clubes se les da una ayuda un poco simb&oacute;lica de cara a seguir manteniendo el tema de asociaciones.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Sigamos con esta &uacute;ltima parte, ahora se tiende a que todo el mundo cree su club, no se sabe muy bien si como forma de organizaci&oacute;n y como un canal de transmisi&oacute;n de conocimientos a gente nueva, o si como una forma de &quot;esca quearse&quot; a la hora de pagar cuotas. C&oacute;mo ves t&uacute; esto y dinos qu&eacute; opinas sobre este &quot;boom&quot; de nuevos clubes.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">-Hombre, yo creo que el asociacionismo es bueno cuando la gente que se asocia tiene una meta y un trabajo para desarrollar, lo que pasa es que la realidad te dicta otra cosa, y es que mucha gente se monta un club por no pagar una cuota para seguir federado, que son cuatro amiguetes, y eso s&iacute; que perjudica, y que en Zaragoza, bien estructurado, con cinco o seis clubes habr&iacute;a suficiente para poder aglutinar a todo el mundo monta&ntilde;ero.</font></i></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">Indudablemente el que vayan a pedir cinco o seis a la misma puerta no es lo mismo que si va a pedir uno. Siempre se podr&iacute;an conseguir muchas m&aacute;s cosas con clubes m&aacute;s fuertes, de tal forma que se ofertar&iacute;an m&aacute;s actividades y no estar&iacute;a tan disgregado el esfuerzo, que hace, por ejemplo, que los cursos no se llenen.</font></i></p>
<p><font face="Arial" color="#990000" size="-1">-Bueno, pues ya para terminar, simplemente agradecerte este tiempo y quisi&eacute;ramos que nos hicieras una valoraci&oacute;n en cuanto si ha sido una experiencia positiva para ti.</font></p>
<p><i><font face="Arial" size="-1">-S&iacute;, es maravillosa y enriquecedora; conoces a gente, te aporta vivencias, amistad, y todo ello te llena de satisfacci&oacute;n. Es saber que hay un grupo de personas que est&aacute; ah&iacute; trabajando, que de alguna manera te han estado apoyando y el que veas que el club est&aacute; funcionando, con cerca de 700 socios, con un local propio, que vayas a cualquier administraci&oacute;n y nombrando al club ya sepan con qui&eacute;n est&aacute;n hablando, que no te pongan pegas&#8230; todo eso es bueno, y en definitiva, el balance final para m&iacute; ha sido muy positivo.</font></i> </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El camino de Santiago a su paso por Aragón</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/el-camino-de-santiago-a-su-paso-por-arag/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://pruebas.clubpirineos.es/1997/10/01/el-camino-de-santiago-a-su-paso-por-arag/</guid>

					<description><![CDATA[&#160; Antes de entrar en Arag&#243;n, el Camino de Santiago asciende las duras rampas del valle bearn&#233;s del Aspe hasta la frontera del Somport. Ruta milenaria, lleva el nombre de V&#237;a Tolosana, al confluir en Toulouse un importante nudo de caminos procedentes de centro Europa, Francia e Italia. La capilla de la Virgen del Pilar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><font face="Arial" size="-1">Antes de entrar en Arag&oacute;n, el Camino de Santiago asciende las duras rampas del valle bearn&eacute;s del Aspe hasta la frontera del Somport. Ruta milenaria, lleva el nombre de V&iacute;a Tolosana, al confluir en Toulouse un importante nudo de caminos procedentes de centro Europa, Francia e Italia.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La capilla de la Virgen del Pilar al lado del puesto aduanero, indica el comienzo donde los peregrinos se disponen a afrontar la aventura por el tramo aragon&eacute;s, siempre acompa&ntilde;ados durante todo el trayecto por el r&iacute;o Arag&oacute;n. Muy abrigado en un recodito, los restos del m&iacute;tico Hospital de Santa Cristina, albergue de acogida m&aacute;s grande que hubo en Espa&ntilde;a dedicado el peregrino y uno de los tres m&aacute;s famosos del mundo cristiano, nos da la bienvenida. Al otro lado bajando a la derecha, el poblado tur&iacute;stico de Candanch&uacute;, pionero de las estaciones de esqu&iacute; en nuestra regi&oacute;n, es el primer lugar habitado de nuestra ruta.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_25.JPG" width="270" height="400" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Una vez dejado atr&aacute;s las ruinas del que fue castillo de Candanch&uacute;, el trayecto nos deja frente al valle de R&iacute;o Seta, paso de acceso a la cumbre del Aspe y a la garganta de Borau, donde se encuentra la ermita de San Adri&aacute;n de Sasau o de Sasabe. M&aacute;s adelante en la canal Roya, observamos un embalse de producci&oacute;n hidroel&eacute;ctrica y un poderoso &quot;bunker&quot; de piedra que sirvi&oacute; en tiempos no muy lejanos de puesto de vigilancia. Poco despu&eacute;s en lo alto de un cortado, el fuerte Coll de Ladrones, junto con la torre de Fusileros y torre Espelenuca (desaparecida), fueron mandados construir por Felipe II para salvaguardar la frontera. A la vista, Canfranc Estaci&oacute;n o Ara&ntilde;ones, tiene el privilegio de ser el pueblo m&aacute;s joven de toda la ruta jacobea. A continuaci&oacute;n, siguiendo un sendero cuajado de variedades naturales, nos dejar&aacute; a la entrada de Canfranc Pueblo o Quemado. De trazado t&iacute;pico santiaguista y durante d&eacute;cadas puesto aduanero como lo atestigua su famoso puente rom&aacute;nico, llamado de los peregrinos. Ricos prados y un paisaje cambiante con peque&ntilde;os bosques y riachuelos donde semioculto hay un dolmen y pr&oacute;ximas a la entrada del poblado, las grutas de Villan&uacute;a. La Villanova fundada por las legiones romanas, conserva en su interior un pintoresco urbanismo, encanto de su pasado medieval.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Desde el puesto fronterizo situado a una altura de mil seiscientos cuarenta metros, hemos bajado a setecientos cinco. Cambios clim&aacute;ticos, transformaci&oacute;n de los arroyos en r&iacute;os, variaci&oacute;n paisaj&iacute;stica, de la naturaleza y un largo etc&eacute;tera, son circunstancias que no se dan en todo el Camino de Santiago. Verlo para comprobarlo.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Continuamos la ruta por Aruej, lugar semideshabitado, conteniendo una preciosa ermita rom&aacute;nica en franco deterioro. Marchando de nuevo, a la salida hay que ir por una pista por donde discurre un canal cubierto casi en su totalidad, cuyo final pasando unas praderas de buen pasto, nos dejar&aacute; en Castiello de Jaca. Cruzando carretera y cauce del r&iacute;o en donde se conservan tres pilastras de un puente medieval, nos adentramos en la Garcipollera (o calle de las Cebollas), aqu&iacute; solitaria se conserva la iglesia rom&aacute;nica de Iguacel. La v&iacute;a del ferrocarril y despu&eacute;s la pista forestal, nos llevar&aacute;n al puente de Torrijos y ermita de San Crist&oacute;bal, muy cercanos a la fuente de la Salud, donde estuvo ubicado en la Edad Media un hospital para leprosos.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Es la entrada de Jaca, primera capital de Arag&oacute;n, figurando en el pasado con los nombres de Pacca e Iacca. Gocemos de los encantos que nos ofrece esta ciudad. Catedral, Museo Diocesano, Palacio de los Congresos y un sinf&iacute;n de variedades arquitect&oacute;nicas y deportivas, anima la visita.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Proseguiremos nuestros andares por el camino de las Canteras o Mocorones, mencionados ambos en el temprano siglo VIII, conduci&eacute;ndonos de nuevo a la orilla del cauce de nuestro fiel compa&ntilde;ero, el r&iacute;o, que nos va a introducir en la gran depresi&oacute;n pirenaica, La Canal de Berd&uacute;n, despu&eacute;s de haber dejado atr&aacute;s la Jacetania.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Por este valle que vamos a pasar, desde el comienzo nos vemos sorprendidos porque sus pueblos est&aacute;n separados de la orilla del Camino sobre promontorios cercanos, no dejar de visitarlos, por ellos no ha pasado el fen&oacute;meno del turismo, conservando sus gentes el don de la hospitalidad tradicional. El peregrino o senderista, encuentra en ellos t&iacute;picas construcciones impregnadas por la personalidad que da llevar el sello jacobeo, rodeados asimismo de una vega f&eacute;rtil. La primera puerta, Santa Cilia de Jaca, es sin duda con Puente la Reina el m&aacute;ximo exponente de una floreciente era medieval, como lo demuestran sus monasterios y monumentos.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La construcci&oacute;n del pantano de Yesa, causa la desaparici&oacute;n del tramo tradicional, dividiendo el Camino en dos partes que confluyen en Sang&uuml;esa. A la derecha hay que caminar por el asfalto de la carretera Jaca-Pamplona. Escogemos el de la izquierda, donde nos aguardan pistas forestales o caminos vecinales poco concurridos, complemento que a la tranquilidad del paseo se suma un sobrecogedor paisaje, en el que destaca la cadena pirenaica y los montes de Artieda.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Arr&eacute;s, en las faldas del monte Samitier, es el primer pueblo que se deja ver en este tramo, continuando con Martes. Peque&ntilde;os silenciosos y familiares, demostrando en sus viviendas se&ntilde;oriales diversos estilos. Tierras de la extensa alta Zaragoza casi in&eacute;ditas, destacan por el factor de saber conservar sus escasos habitantes el patrimonio art&iacute;stico heredado, una prueba es la riqueza en orfebrer&iacute;a depositada en la iglesia parroquial de Mianos. Tesoros, restos de calzadas y testimonios arqueol&oacute;gicos romanos descubiertos en varios yacimientos, se convierten en todo un lujo cultural.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Ciudad de realengo Artieda, fundada entre los siglos I y II, mencionada documentalmente al principio de la reconquista del Reino de Arag&oacute;n, guarda estructura de plaza fuerte medieval. Pero el deleite del Camino contin&uacute;a ofreciendo joya tras joya y a la salida de un bosquecillo en medio de un claro, emerge la ruinosa San Juan de Maltray, primer monasterio construido en la ruta jacobea aragonesa y antecesor de San Juan de la Pe&ntilde;a, dando paso al abandonado centro urbano de Ruesta, que a causa de la inundaci&oacute;n de sus mejores tierras productivas por las aguas del embalse, dej&oacute; sin futuro a los habitantes del lugar. La ermita de Santiago a la salida, da acceso a una pista forestal ascendiente durante unos cuantos kil&oacute;metros, al finalizar y en su parte final, espera Undu&eacute;s de Lerda en el paraje de- nominado la Val d&#8217;Onsella, &uacute;ltimo pueblo de nuestra autonom&iacute;a y cercano al moj&oacute;n que marca la divisoria con Navarra, indicador de que nuestro viaje ha concluido.</font></p>
<p><b><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_26.JPG" width="600" height="421" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></b></p>
<p><b><font face="Arial" size="-1">VISITAS DE INTER&Eacute;S</font></b></p>
<p><font face="Arial" size="-1">-Campo de excavaciones arqueol&oacute;gicas en el Hospital de Santa Cristina.</font></p>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Canfranc Estaci&oacute;n o Ara&ntilde;ones</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Fuerte Coll de Ladrones</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Edificio de la estaci&oacute;n, de estilo victoriano.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial con dise&ntilde;o de Manuel Fisac.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Canfranc Pueblo o Quemado</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Calle Albareda de trazado lineal, caracter&iacute;stica de los pueblos jacobeos, con algunos edificios propios de la zona.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Puente de los peregrinos, de origen romano con reformas medievales.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, con puerta g&oacute;tica tard&iacute;a del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Restos de edificios emblem&aacute;ticos que conservan motivos g&oacute;ticos aragoneses.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Villan&uacute;a</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">En sus alrededores tres d&oacute;lmenes y cuevas para la pr&aacute;ctica de la espeleolog&iacute;a.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Viviendas se&ntilde;oriales con escudos her&aacute;ldicos.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Farmacia del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquias dedicada a San Esteban con imagen rom&aacute;nica.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Puente medieval.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Declarada Conjunto Hist&oacute;rico Art&iacute;stico</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Aruej</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Ermita rom&aacute;nica del siglo: XII, en su interior pila bautismal cuadrada.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Torre con ventanales g&oacute;ticos.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Castiello de Jaca</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial dedicada a San Miguel, rom&aacute;nica, reformada en el siglo XVI, guarda arqueta de plata conteniendo reliquias de Santos tra&iacute;das por un peregrino muerto en esta localidad.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Custodia con relicario conteniendo una astilla de la Cruz donde muri&oacute; Jesucristo, y una espina de la Corona.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Declarada Conjunto Hist&oacute;rico Art&iacute;stico</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Jaca</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Catedral de Jaca, rom&aacute;nica.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Museo Diocesano de Arte Rom&aacute;nico.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Ciudadela, donde estuvo instalado el Burgo Nuevo o Burnao.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Torre del Reloj o de la C&aacute;rcel, del siglo XV.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Sepulcro de do&ntilde;a Sancha guardado en el convento de las Benedictinas.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia de Santiago del siglo XI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Ram Capit&aacute;n.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Universidad de Verano.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Santa Cilia de Jaca</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial dedicada a Santa Cecilia del a&ntilde;o 1646, con retablo renacentista.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Monasterio de San Juan, construido en la Edad Media, reconstruido en el siglo XVII.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Pardina de Cascallo, de arquitectura popular aragonesa.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Portada del Ayuntamiento, del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Casa &quot;Palacio&quot;, con puertas doveladas, ventana geminada y vanos, con chimenea altoaragonesa, edificada entre los siglos V &oacute; XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Declarado Conjunto Hist&oacute;rico Art&iacute;stico</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Puente la Reina</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Ermita de San Babil, rom&aacute;nica del siglo XII.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Pilares de un puente rom&aacute;nico de procedencia romana.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Arr&eacute;s</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia dedicada a Santa &Aacute;gueda del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Fortaleza g&oacute;tica de los siglos XV y XVI,.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Monasterio de Santa Columba del siglo XII.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">En el r&iacute;o, viejo molino harinero.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Martes</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial del siglo XV dedicada a la Virgen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Candelas, de estilo g&oacute;tico.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Casas de construcci&oacute;n popular, algunas se&ntilde;oriales, una de estilo barroco.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Chimeneas de tipo troncoc&oacute;nico y en forma de paralelep&iacute;pedo.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Declarado Conjunto Hist&oacute;rico Art&iacute;stico.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Mianos</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial dedicada a Santa Mar&iacute;a del siglo XII, con diversos a&ntilde;adidos.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">En el paraje denominado &quot;Santa Eufemia&quot; se encontr&oacute; mosaico romano con inscripci&oacute;n.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Artieda de Arag&oacute;n</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Villa romana con patio porticado y habitaciones con diversos pavimentos en el paraje de la Rienda.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Varios yacimientos arqueol&oacute;gicos en Campo de Royo, Forao de la Tuta y otras.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia dedicada a San Mart&iacute;n, rom&aacute;nica, reformada en el siglo XVI.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Ruesta</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Casas fechadas del siglo XV con portal y ventanas g&oacute;ticas.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia parroquial dedicada a Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, g&oacute;tica, con retablos del siglo X.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Caser&oacute;n de los Marqueses de la Cadena.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia de Santa Mar&iacute;a del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Ermita de Santiago del siglo XI.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">Undu&eacute;s de Lerda</font></b></p>
<ul>
<li><font face="Arial" size="-1">Ayuntamiento del siglo XV, reformado en el siglo XVII.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Iglesia de San Mart&iacute;n del siglo XVI, con pila bautismal del siglo XIII, y retablo renacentista del siglo XVI.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">En sus alrededores existe la fuente Faola, de propiedades minerales.</font> </li>
<li><font face="Arial" size="-1">Destaca a su entrada la calzada romana conservada en tramos en perfecto estado.</font> </li>
</ul>
<p><b><font face="Arial" size="-1">DISTANCIAS APROXIMADAS EN EL RECORRIDO DEL CAMINO DE SANTIAGO A SU PASO POR ARAG&Oacute;N</font></b></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Puerto del Somport -6- Canfranc Estaci&oacute;n -4- Canfranc Pueblo -4- Villan&uacute;a -2- Aruej -6- Castiello-de Jaca -7- Jaca -15- Santa Cilia -11- Puente la Reina -3- Arr&eacute;s -4-Martes -4- Mianos -1- Artieda -3- Ruesta -6- Undu&eacute;s de Lerda -1- L&iacute;mite moj&oacute;n -7- Sang&uuml;esa.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El total del trayecto de la ruta jacobea en Arag&oacute;n desde el primer indicador en la aduana hispano-francesa hasta el &uacute;ltimo en el limite con la autonom&iacute;a de Navarra, es de unos 94.</font> </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dos semanas inolvidables</title>
		<link>https://www.clubpirineos.es/1997/10/01/dos-semanas-inolvidables/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Esteban Ribera Larroy]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 1997 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://pruebas.clubpirineos.es/1997/10/01/dos-semanas-inolvidables/</guid>

					<description><![CDATA[Un a&#241;o m&#225;s, el verano se acerca y con &#233;l la esperada traves&#237;a del club. Del uno al catorce de agosto y desde Sallent de G&#225;llego a Benasque, haciendo alguna visita al pa&#237;s vecino. La traves&#237;a se presentaba con un recorrido exigente, pero sin ninguna dificultad. Tras formar un grupo inicial de 18 personas, explicar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><font face="Arial" size="-1">Un a&ntilde;o m&aacute;s, el verano se acerca y con &eacute;l la esperada traves&iacute;a del club. Del uno al catorce de agosto y desde Sallent de G&aacute;llego a Benasque, haciendo alguna visita al pa&iacute;s vecino.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La traves&iacute;a se presentaba con un recorrido exigente, pero sin ninguna dificultad. Tras formar un grupo inicial de 18 personas, explicar el recorrido y concienciar a la gente de que no iba a ser un paseo, esperamos la llegada del d&iacute;a uno con muchas ganas, ilusi&oacute;n y nerviosismo, sobre todo los que la afrontaban por primera vez.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Al final, el d&iacute;a lleg&oacute;, y tras meternos en el autob&uacute;s, por fin, &iexcl;la traves&iacute;a hab&iacute;a comenzado!</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_27.JPG" width="600" height="422" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Primero en el autob&uacute;s hasta Sallent, donde comimos e hicimos las &uacute;ltimas compras.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Despu&eacute;s del reposo de la sobremesa empez&oacute; la marcha con direcci&oacute;n al llano Cheto, en el camino a Respomuso. Nos sent&iacute;amos fuertes, aunque not&aacute;bamos el peso de las mochilas. Tras la Sarra, las primeras cuestas y el ritmo de marcha que empieza a descender. La etapa fue de aclimataci&oacute;n, para entrar en contacto con el medio.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Al d&iacute;a siguiente, 2 de agosto, nos esperaba la primera etapa con gran desnivel, que nos iba a llevar hasta los ibones Azules, pasando por el collado e ib&oacute;n de Tebarray. El cielo estaba con nubes y claros, pero al final, aguant&oacute;. Se coronaron los picos de Tebarray (2.796 mts) e Infiernos (3.082 m), las primeras cumbres, aunque no iban a ser las &uacute;ni cas. Tambi&eacute;n nos encontramos los primeros neveros que produjeron alg&uacute;n que otro patinazo.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El tercer d&iacute;a amaneci&oacute; lloviendo, pero esto no nos impidi&oacute; seguir nuestro camino, que hoy nos llevaba hasta el refugio de Wallon, ya en Francia. La etapa se realiz&oacute; casi en su totalidad entre la niebla, teniendo alg&uacute;n que otro despiste en el camino. Al caer la tarde, ya con las tiendas montadas, las nubes desaparecieron, quedando una bonita noche para ver las estrellas. Esta tarde se unieron varios compa&ntilde;eros m&aacute;s a la traves&iacute;a.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Lleg&oacute; el 4 de agosto y con &eacute;l, el objetivo de llegar hasta las Oulettes de Gaube, a trav&eacute;s del valle y collado de Aratille, la cabecera del valle de Bujaruelo y el puerto de Mulos. Esta result&oacute; ser una de las etapas m&aacute;s bonitas de la traves&iacute;a, con el macizo del Vignemale y su imponente cara Norte. En esta etapa tuvimos una nueva incorporaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n hubo el primer abandono. Durante el d&iacute;a disfrutamos de un cielo despejado, pero por la noche cayeron dos dedos de granizo y mucha agua haciendo ceder a las tiendas menos resistentes.El 5 de agosto amaneci&oacute; algo nublado, pero se fue despe jando. Hoy la traves&iacute;a nos llevar&iacute;a hasta el valle de Ossau, donde acampar&iacute;amos, pero antes la mayor&iacute;a subimos al Petit Vignemale (3.032 m), despu&eacute;s, menos dos que decidieron subir a la Pique Longue (3.298 m), el resto sigui&oacute; hacia el valle.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_28.JPG" width="600" height="432" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El sexto d&iacute;a fue de descanso. Dos horas hasta Gavarnie. Compramos, bebimos, comimos, descansamos y, al final de la tarde, reemprendimos la marcha para buscar un sitio donde plantar las tiendas en el valle de Poney Aspe. Al final de la tarde el tiempo empeor&oacute;, incluso llovi&oacute;, pero eso no impidi&oacute; la sesi&oacute;n de chistes antes de ir a dormir, como hab&iacute;a pasado la tarde anterior.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Al d&iacute;a siguiente amanecimos cubiertos por la niebla. Nuestro objetivo los llanos de Millaris. Decidimos hacer dos grupos, unos ir&aacute;n directos, por la Brecha de Rolando y la gruta de Casteret, y otros intentar&iacute;an hacer la cresta que une el Casco (3.006 m), con el pico de Marbor&eacute; (3.248 m). Los primeros, aunque con alguna dificultad en los neveros, llegaron al destino sin novedad. Los que iban a hacer la cresta, coronaron el Casco y la Torre (3.009 m), pero despu&eacute;s, entre la niebla, son&oacute; el trueno y con &eacute;l nuestro camino gir&oacute; r&aacute;pidamente en direcci&oacute;n al refugio de G&oacute;riz, para luego volver al encuentro de nuestros compa&ntilde;eros. Cuando llegamos a G&oacute;riz, paramos a descansar, y al rato empez&oacute; una<b> </b>tr&aacute;gica<b> </b>tormenta. Los que est&aacute;bamos en G&oacute;riz no pod&iacute;amos salir por la intensa lluvia y abundante aparato el&eacute;ctrico. A los que acamparon en Millaris, a parte de no poder dormir y mojarse hasta los huesos, no les pas&oacute; nada m&aacute;s grave.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El 8 de agosto sali&oacute; un d&iacute;a bastante despejado. Al final, nos encontramos todos en G&oacute;riz, sanos y salvos, aunque con pena tras enterarnos de lo sucedido en Biescas.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El destino ahora es San Vicenda, teniendo que cruzar el ca&ntilde;&oacute;n de A&ntilde;isclo. Este d&iacute;a tambi&eacute;n se hacen dos grupos. El m&aacute;s numeroso baj&oacute; por el barranco de Fuen Blanca, hasta el fondo del ca&ntilde;&oacute;n, para luego subir al refugio de San Vicenda. El otro grupo ascendi&oacute; a la punta de las Olas (3.002 m) y pico Navarro (3.026 m), quedando sin ascender el Soum de Ram&oacute;n y pico Rabad&aacute; a causa del mal tiempo al final de la tarde, todos est&aacute;bamos juntos en San Vicenda.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El d&iacute;a siguiente, 9 de agosto, ten&iacute;a como final Escua&iacute;n, pero pasando antes por Bestu&eacute;, para comer y llamar por tel&eacute;fono a nuestras familias. Fue una etapa de transici&oacute;n, pensando en la cena que nos esperaba en el albergue de Escua&iacute;n.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La d&eacute;cima etapa se desarrollaba entre Escua&iacute;n y el camping &quot;Los Vives&quot;, en Saravillo, en la cual tambi&eacute;n tuvimos varias bajas. La etapa discurri&oacute; por zonas de media monta&ntilde;a. Este d&iacute;a tuvo un aliciente cultural con el dolmen de Tella y la visita voluntaria al pueblo de las brujas. Ya en el camping, nuestro destino era la ducha, una ducha en condiciones, hasta con agua caliente. Despu&eacute;s compramos algo de comida, lavamos la ropa m&aacute;s sucia y despu&eacute;s a cenar. Por &uacute;ltimo celebramos el cumplea&ntilde;os de M.&ordf; Jos&eacute; en el restaurante del camping.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1"><img loading="lazy" decoding="async" src="/wp-content/uploads/stories/varios/anuarios/anuario97_29.JPG" width="418" height="600" hspace="6" alt="Image" title="Image" border="0" /></font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Al d&iacute;a siguiente, coincidiendo con la resaca del cumplea&ntilde;os, aparecieron los primeros problemas sanitarios de la trave s&iacute;a, en la etapa que nos llevar&iacute;a hasta Virgen Blanca. Por suerte, la etapa no era muy exigente y parte de ella, los m&aacute;s afectados y cansados, pudieron hacerla en coche. Los problemas se fueron solucionando y todo volvi&oacute; a la normalidad, unos cenando en el bar-restaurante, y los otros fuera, en el c&eacute;sped. Esa noche, dos de los componentes de la traves&iacute;a fuimos a dormir al refugio de Viad&oacute;s, con la intenci&oacute;n de hacer los picos de Eriste (3.053 m) y las Forquetas (3.007 m).</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La etapa duod&eacute;cima, discurr&iacute;a desde Viad&oacute;s hasta el Forcau, en el valle de Eriste. La etapa discurri&oacute; con normalidad. Casi todo el mundo hizo el pico de la Forqueta, a&uacute;n con el desnivel acumulado desde Viad&oacute;s de 1.300 m.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Esa noche fue la m&aacute;s fr&iacute;a, las tiendas se quedaron heladas. La &uacute;ltima etapa completa de alta monta&ntilde;a, la decimotercera, ten&iacute;a como final el ib&oacute;n de Escarpinosa, en el valle de Batisielles.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">Esta etapa no tuvo mucho desgaste, ya que no hab&iacute;a mucho desnivel, aunque algunos a&uacute;n tuvimos fuerzas para subir el Pico Escorvets (2.902 m), magn&iacute;fica atalaya de la zona oriental del Pirineo aragon&eacute;s. Ya en el ib&oacute;n, cay&oacute; el respectivo chapuz&oacute;n, aunque r&aacute;pido, ya que la temperatura del agua era bastante baja.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">La &uacute;ltima noche se pas&oacute; intentando no pensar en que al d&iacute;a siguiente estar&iacute;amos en Zaragoza. Mir&aacute;bamos a las estrellas, intentando descubrir nuevas constelaciones, o tal vez algo que nos hiciera quedar por algunos d&iacute;as m&aacute;s en la monta&ntilde;a.</font></p>
<p><font face="Arial" size="-1">El &uacute;ltimo d&iacute;a se notaba la tristeza en los rostros, todo era bajada. Camino de Benasque, nuestra meta, a la que nadie quer&iacute;a llegar, pero que cada vez estaba m&aacute;s cerca. Ya en Benasque, tras una r&aacute;pida comida, cogimos el autob&uacute;s direcci&oacute;n a Zaragoza, pero con un peque&ntilde;o incidente en el camino. Huesca estaba en San Lorenzo, y al salir el autob&uacute;s de la estaci&oacute;n, rompi&oacute; un cristal contra una caseta de las ferias. Tras hacer el transbordo a un autob&uacute;s nuevo, seguimos el viaje a Zaragoza, planificando, antes de llegar, la siguiente salida. Cuando est&aacute;bamos ya en Zaragoza, algo nos imped&iacute;a separarnos. Tantos d&iacute;as juntos compartiendo todo, y ahora decir adi&oacute;s a los amigos que ya has conocido, pero con los que has compartido dos semanas que se te quedan grabadas para siempre.</font> </p>
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